Muy cerca del casco urbano se puede disfrutar del sendero "Villamartín de cara al río" que transcurre en paralelo por el cauce del Guadalete y "Villamartín de cara a la montaña", tramo que pretende conectar con el antiguo camino que unía la localidad con la fortaleza de Matrera y Ubrique.

De la misma forma existen diversos parajes como la cola del embalse de Bornos, el tarajal o el conocido como cerro de la Gloria desde el que se puede contemplar una amplia panorámica de la sierra.

Los terrenos de la antigua estación de ferrocarril que nunca llegó a funcionar, están ocupados hoy en día por un hotel rural y un Aeródromo al que se puede acceder con avioneta propia o bien alquilar una de las disponibles en los hangares. También se puede contratar a un piloto para realizar un vuelo privado. Además de ofrecer clases de vuelo, se organizan clases de parapente y saltos en paracaídas.

Por otro laso, a unos 8 Km. de la localidad se encuentra el Santuario de la Virgen de las Montañas desde el que se puede acceder con relativa facilidad a la Fortaleza de Matrera. Está consagrado a la Virgen de las Montañas y a San Ginés, patrón de los viticultores, pues su construcción se llevó a cabo, entre otros motivos, para prestar atención espiritual a los pobladores de la zona, en su mayoría viticultores de las tierras de Pajarete.      

Paraje Natural Cola del Embalse de Bornos

El Paraje Natural Cola del Embalse de Bornos se encuentra en el reculaje del embalse sobre el río Guadalete. Tiene una superficie de 817 hectáreas y ocupa parte de los términos municipales de Villamartín, Bornos y Arcos de la Frontera.  

Representa un área de nidificación e invernada de numerosas especies de aves protegidas, con una importante colonia de ardeidas.

Entre las especies de aves que pueden observarse están el Martinete (Nicticorax nicticorax), la Garcilla Cangrejera (Ardeola ralloides), la Garceta.

Común (Egretta garcetta), la Garza Imperial (Ardea purpurea), la Cigüeñela (Himantopus himantopus), la Avoceta (Recurvirostra avosetta), el Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo), la Garza Real (Ardea cinerea), el Anade Silbón (Anas penelope), la Cerceta Común (Anas crecca), el Ánade Real (Anas platyrhynchos), el Pato Cuchara (Anas clypeata), el Negrón Común (Melanitta nigra), la Polla de Agua (Gallinula chloropus), la Focha Común (Fulica atra), el Avefría (Vanellus vanellus) y el Correlimos Común (Calidris alpina).

Por lo que a ictiofauna se refiere, se encuentra la Boga (Chondrostoma polylepis) y la Colmilleja (Cobitis taenia). Entre los mamíferos se encuentra la Nutria (Lutra lutra), en cuanto a los reptiles se encuentra el Galápago leproso (Mauremys leprosa) y, finalmente, entre los anfibios el Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

Fue declarado como Paraje Natural mediante la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección (BOJA núm. 60, de 27/07/1989); desde el año 2002 se clasifica como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y se encuentra propuesto como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

 

Sendero Villamartín de cara al río

Muchos yacimientos arqueológicos están estrechamente ligados a los valles fluviales por ser emplazamientos habituales frecuentados por los grupos prehistóricos de cazadores-recolectores. El sendero que recorremos formó parte de la primera presencia humana en esta región, en la que se han realizado excavaciones. Parte de las colecciones de herramientas líticas y restos paleontológicos encontrados en esta zona se pueden contemplar en el Museo Histórico Municipal de Villamartín.

La evolución geológica del Guadalete nos habla de un río mucho más caudaloso y con trazado diferente al actual, formando meandros en esta zona media de su recorrido.

A lo largo del camino nos encontramos con restos de antiguos molinos harineros, como el perteneciente al de Don Juan del Río. Ocupado actualmente por la Cooperativa de agricultura La Verde, que utiliza métodos de cultivo tradicionales, es heredera de las huertas que se encontraban en torno al río. Algunas plantas aromáticas silvestres como el hinojo, el romero y el poleo convierten el paseo en un disfrute para los sentidos.

El paralelo al sendero discurre el trazado del antiguo ferrocarril de Jerez a Almargen, que nunca llegó a funcionar. El edificio de la antigua estación de Villamartín acoge en la actualidad un hotel rural con aeródromo propio. En ocasiones se puede disfrutar de las acrobacias de equipos de paracaidistas que aprovechando las bondades de nuestro clima en época invernal se trasladan hasta aquí desde diversos puntos de Europa.

Con una distancia de unos 3 Km. el sendero de cara el río tiene una dificultad baja. Discurre en paralelo al Guadalete a su paso por Villamartín y está señalizado. Durante su recorrido se pueden encontrar aparatos de ejercicios para adultos. Por su situación, en la zona de influencia del Paraje Natural de la Cola del embalse de Bornos, en determinados tramos podemos encontrar una muestra de su rica fauna con especies como garzas, garcillas bueyeras, gallinetas, bogas, barbos, cigüeñas o galápagos. En cuanto a la flora, también se puede disfrutar de una amplia muestra de las plantas típicas de ribera como fresnos, olmos, tarajes, eneas, juncos, cañas, adelfas o álamos.

El sendero se puede recorrer a pie o en bicicleta.    
Pueden consultar otras rutas en el entorno de Villamartín en el siguiente enlace:

Blog de senderismo El Tercer Tiempo                                                      

 

 

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